Cap. 8 La Opera y sus Compositores

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CAPITULO 8

 

LOS PRIMEROS COMPOSITORES ALEMANES

 

1: Heinrich Schütz --- 2: Heinrich Albert --- 3: Siegmund Staden

 

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1.- Heinrich SCHÜTZ

(Köstritz -Sajonia- , 08/10/1585 - Dresde, 06/11/1672)

 

 Hijo de un posadero que se había trasladado en 1591 a Weissenfels, Schütz comenzó a frecuentar las escuelas de esa ciudad, distinguiéndose especialmente por sus cualidades musicales en el canto. En 1598 demostró sus aptitudes al Landgrave Moritz de Hesse-Cassel, que se había detenido en la posada de su padre, y el príncipe, buen músico, quiso tenerlo entre sus cantores. Los padres de Heinrich, a causa de la insistencia del príncipe, consintieron en confiárselo, y conviene observar que no sólo los padres vacilaron en decidirse por la carrera musical de Heinrich, sino que él mismo dudó hasta los 30 años de sus aptitudes, y que hasta su muerte lamentó no haber elegido otra profesión.

 Ciertamente que su vida fue muy contrariada por las muchas vicisitudes de la guerra “de los 30 años” y por las desventuras familiares.

 Confiado en 1599 (cuando contaba tan sólo 14 años de edad) al Landgrave Moritz para que estudiara todas las ciencias necesarias a una persna culta, Heinrich se destacó por su celo y su talento, también en el estudio del latín y del griego.

 En 1607 se inscribió en la Facultad de Derecho en la Universidad de Marburg, casi descuidando los estudios musicales, lo que disgustó al Landgrave, el que, llegado a Marburg en 1609, indujo a Schütz a dirigirse a Venecia para estudiar con el viejo y glorioso Giovanni Gabrielli (1557-1612).

Se le asignó una pensión de 200 táleros anuales, y Schütz aceptó con la condición de que se le permitiera retomar sus estudios de Derecho si se cansaba de la música. De hecho, más que la música, lo que le interesaba era viajar a Italia. En ese año 1609 fue a Venecia, y la sabiduría y la fama del Maestro dejaron perplejo al alumno, quien aprendiendo cuanto podía de la cultura poética y musical italiana, progresaba notablemente, muy estimado por Gabrielli.

 En 1611 Schütz envió al Landgrave una recopilación de Madrigales italianos, la que agradó tanto, hasta a sus propios padres, que se ocuparon durante un año de su manuntención en Venecia.

 Al morir Giovanni Gabrielli en 1612, éste encargó a su confesor de entregarle a su alumno predilecto un anillo como recuerdo, y Schütz volvió a Alemania. Inscripto nuevamente en la Universidad, fue organista de la corte, cargo que cumplió en forma loable.

 Johann Georg I, Elector de Sajonia, deseando celebrar con magnificencia el baustismo de su hijo Augusto, pidió al Landgrave Moritz licencia para Schütz, con el fin de restaurar su capilla. En efecto, Schütz fue a Dresde en 1614 y satisfizó por completo al Elector, y concluidas las fiestas volvió a Cassel.

 Al año siguiente el Elector solicitó nuevamente al músico por un período de dos años y el Landgrave accedió. Terminado el tiempo establecido de dos años, el Elector solicitó al Landgrave que renunciara definitivamente a Schütz, a lo que también accedió aunque con un profundo disgusto.

 Schütz, nombrado director de música, se destacó por su valor artístico y por sus óptimas cualidades morales.

 En el año 1619 se casó con Magdalena Wildeck. Aunque muy ocupado en los servicios de la corte y en los viajes, Schütz publicó en 1623 la “Historia von der Auferstehung” (Resurrección) y dos años después, en 1625, las “Cantiones sacrae”, colección de 40 motetes latinos.

 Mientras la capilla prosperaba y su fama se extendía, Schütz soportó los primeros golpes de la desventura familiar: en setiembre de 1625 murieron una prima suya y su esposa. Aceptó esta “cruz”, como decía, y buscó consuelo en las Sagradas Escrituras.

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El 13 de abril de 1627, con motivo de las fiestas celebradas durante las bodas de Sofia de Sajonia con Georg II de Hesse-Darmstadt, Schütz compuso la que es considerada la primera ópera alemana, “DAFNE”, con libreto de Ottavio Rinuccini (el mismo que utilizó Jacopo Peri en 1594) rehecho y traducido al alemán por Martin Opitz, la que se representó en el castillo de Hartenfels, cerca de Torgau.

 A raíz de esta composición se dio cuenta que era desconocida para él la evolución de la música italiana en los últimos años, y decidió volver a Italia, y por cuenta propia fue a Venecia en 1628, donde conoció y estudió las innovaciones, especialmente en el género representativo. En Italia admiró por sobre todos a Claudio Monteverdi, al que calificó de “scharfsinning” (agudo, sutil).

 En 1629 publicó en Venecia la primera parte de las “SINPHONIE SACRAE”, y luego de haber agotado todas sus economías, en ese mismo año volvió a Dresde. En ese período murieron su hermana Dorotea (1628), su padre y su primo Cristian (1631), y su amigo el ilustre compositor Johann Hermann Schein (1586-1630).

 Precisamente entonces tuvo que componer diversas piezas de ocasión, y entretanto las condiciones artísticas y financieras se volvieron penosas a causa de la larga guerra, y Schütz hubiera dejado de buena gana la corte de Dresde. En forma oportuna llego una invitación para dirigir la Capilla Real del príncipe Christian de Dinamarca, durante las fiestas a realizarse en Copenhague para las nupcias del mismo príncipe. Schütz obtuvo licencia y llegó a Copenhague a fines del año 1633, contratado por un año en muy buenas condiciones.

 Volvió a Dresde en 1635, año en que falleció su madre, su querido condiscípulo Cornet y su protector el príncipe Heinrich Reuss Posthumus.

 En el año 1638, en ocasión de la boda de Johann Georg II de Sajonia compuso la ópera-ballet “ORPHEUS UND EURIDICE”, pero esta partitura, así como la de “DAFNE”, fueron destruidas durante un incendio en el año 1794.

 Schütz volvió a Dinamarca de 1638 a 1639, y luego de 1642 a 1645, conservando el título de Maestro de Capilla.

 Terminada “La guerra de los 30 años” pidió al Elector que le concediera descanso, después de 35 años de servicio, pero sólo en 1656 se le dio retiro, con goce de título. Fue sustituido por Giovanni Andrea Bontempi (1624-1705) quien fue Maestro de Capilla hasta el año 1694.

 Casi sordo y muy débil, trabajaba con pleno vigor, como lo prueban sus “PASIONES” escritas en 1665 y 1666. En sus últimos años recomendaba a sus discípulos la vuelta al contrapunto “palestriniano”, y llevando supremamente su pensamiento al arte, prescribió al predicador de la corte (que debía hablar en sus funerales) un Salmo que, compuesto por su alumno Bernhard, sería ejecutado en esa ocasión. No debía faltar, además, en el elogio fúnebre, una recomendación a los jóvenes compositores en favor de una mayor reacción en contra de la corrupción de la música religiosa.

 Atacado de apoplejía, Schütz falleció serenamente en 1672, a la edad de 87 años.

 

 Las composiciones de Schütz fueron recopiladas a cargo de Philip Spitta (1841-1894) en 16 Volúmenes:

VOLUMEN 1: DIE EVANGELISCHEN HISTORIEN UND DIE SIEBEN WORTE JESU CHRISTI AM

 KREUZ (4 Pasiones de los Evangelistas)

VOLUM. 2 - 3: SALMOS A VARIOS COROS con instrumentos y bajo continuo.

VOLUMEN 4: CANTIONES SACRAE a 4 voces y bajo continuo.

VOLUMEN 5: SYNPHONIE SACRAE, parte primera, a 4-6 voces y bajo continuo.

VOLUMEN 6: KLEINE GEISTLICHE KONZERTE, a 1-5 voces y bajo continuo.

VOLUMEN 7: SINPHONIE SACRAE, parte segunda, a 3-5 voces con instrumentos y bajo 

 continuo.

VOLUMEN 8: MUSICA SACRA PARA CORO, Musicalia ad chorum sacrum, con bajo continuo.

VOLUMEN 9: MADRIGALI ITALIANI, en los que figuran su primera obra “Il primo libro de’

 Madrigali”, escrito en 1611 en Venecia, 18 Madrigales a 5 voces y un diálogo a 8.

VOLUM.10-11: SYNPHONIE SACRAE, parte tercera, a 5-8 voces, con instrumentos y bajo

  continuo.

VOLUM.12-15: MOTETES, CONCIERTOS, MADRIGALES, ARIAS.

VOLUMEN 16: SALMOS A DAVID, a 4 voces.

DOS VOLUMENES SUPLEMENTARIOS: 17: ORATORIO DE NAVIDAD, hallado en 1908 en la

Universidad de Upsala (Suecia) y 18: MOTETES, CONCIERTOS, MADRIGALES y ARIAS.

 

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2.- Heinrich ALBERT

(Lobenstein -Sajonia- , 08/07/1604 - Königsberg -Prusia- , 06/10/1651)

 

 Poeta, músico y organista, sobrino de Heinrich Schütz, Albert fue su discípulo en Dresde en el año 1622; pero tuvo que interrumpir los estudios musicales obligado por su familia, para seguir la carrera de Derecho en Leipzig.

 En Königsberg reanudó sus estudios musicales con Johann Stobäus (1580-1646), y fue nombrado organista de la catedral.

 Sus “ARIEN” compuestas entre 1638 y 1650, son cantos, lieder y corales monódicos y polifónicos, de los cuales muchos textos le pertenecen y otros son de Simon Dach.

 Si bien no fue el “fundador del nuevo lied alemán”, procuró la aceptación de la monodia con el bajo continuo a la italiana, en el campo de la práctica alemana.

 

 En las fiestas del centenario de la Universidad de Königsberg, en el año 1645, se representó su obra “PRUSSIARCHUS”, cuya partitura se ha perdido.

 

En el año 1647 se representó “CLEOMEDES”, con libreto de Simon Dach, de la que se han conservado algunos fragmentos, y éstos han bastado a los musicólogos para afirmar que Albert jugó un papel muy importante en la introducción del estilo monódico en Alemania.

 

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3.- Siegmund Theofilus STADEN

(Nüremberg, 06/11/1607 - Nüremberg, 30/07/1655)

 

 Hijo de Johann Staden (1581-1634), Sigmund fue compositor y organista en la corte de Bayreuth y luego en varias iglesias de Nüremberg, por ejemplo en la de San Laurencio, además de ser músico del Municipio.

 

 En el año 1644 se representa en Nüremberg “la espiritual fábula rústica” “SEELEWIG” (El alma beata), (Das geisliche Walgedicht, oder Freudenspiel genant Seelewig) con texto del poeta Georg Philip Harsdörffer, en el estilo de las óperas pastorales florentinas, que es la primera ópera alemana cuya partitura se haya conservado.

 Por esta obra y otras “Liederspiele” dramáticas, Staden es uno de los primeros representantes de la nueva ópera alemana.

 

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SEGUNDA PARTE

 

LA OPERA EN LA
SEGUNDA MITAD
DEL SIGLO XVII

 

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S E C C I O N I V

 

 

I T A L I A

 

Cap